Enfermedad diarreica aguda

Que tú bebe goze de buena salud depende en gran medida de la alimentación durante el embarazo. Encuentra información detallada sobre la nutrición que debes llevar durante esta etapa tan importante.

Es el aumento en el número y frecuencia de las deposiciones con disminución en su consistencia, menor a 15 días. Para prevenirla debes lavar las manos de tu niño con frecuencia, lavar las frutas y verduras y consumir agua potable.

El 80% de las diarreas son producidas por virus (rotavirus, rinovirus principalmente), 15% por bacterias (E. Coli, Salmonella, Shiguella) y sólo 5% por parásitos (amebas y giardias).

La diarrea viral se puede acompañar o preceder por síntomas respiratorios altos, disminución del apetito y vómito. Los virus producen despulimiento de la mucosa intestinal encargada de la absorción de los alimentos, afectando la absorción principalmente de azúcares: al consumir un alimento con azúcar, el intestino no lo absorbe y se fermenta, produciendo gases y deposiciones de olor ácido o fétido, explosivas, con enrojecimiento alrededor del ano, y fiebre durante tres a cinco días.

Manejo

No suspendas la leche materna y sí suspende azúcares por cinco a siete días, manten una hidratación adecuada y consume alimentos como guayaba, pera, manzana, durazno, arroz, plátano colicero, que contienen peptinas y dextrinas, las cuales mejoran la consistencia y disminuyen el número de deposiciones.

Debes evitar la deshidración administrando suero oral a tu niño según indicación del pediatra. Si e tu niño tiene vómito, le puedes suministrar pequeñas tomas cada cinco minutos.

Hay que consultar al médico, si persiste vómito, si se presentan más de tres deposiciones en una hora (abundantes) o más de siete al día, si tu niño rechaza la vía oral o si sospechas deshidratación (somnolencia, sed importante, boca seca, orina poco o no orina).

Si hay fiebre mayor a 39 ºC de difícil manejo, la diarrea lleva más de tres días o se acompaña de sangre, debes acudir a urgencias para descartar una infección por bacterias o parásitos.

Recuerda que la mayoría de diarreas por bacterias sólo requieren manejo sintomático, los antibióticos pueden producir o aumentar las deposiciones diarreicas por cambios en la flora intestinal.