Días de Mucha lluvia

Nana2821 de Noviembre de 2017 0 comentarios

Temas:Consejos prácticos,Crianza,Desarrollo del niño,Juegos y estimulación

Erase una vez dos pequeños hermanos cuya imaginación no tenía límites, Marcela era la más pequeña y Lorenzo su hermano mayor. Solían disfrutar mucho los días de llovizna porque sus padres los dejaban revolotear como mariposas en el pasto bajo las gotas de lluvia; pero solían estar muy tristes cuando se trataba de una lluvia más fuerte ó de tormentas, pues ahí todo cambiaba y no podían salir de casa. Hasta que un día………………………….

Hasta que un día el sofá de la sala, el comedor y los bordes de las camas se convirtieron en casitas de tela y cojines, en cuyo interior se narraban las más increíbles historias de terror; se celebraban los más grandes cumpleaños del señor oso, de Ani la muñeca caminadora, de Mafalda y de cada uno de sus juguetes preferidos; y a donde atendían a pacientes que llegaban por una pequeña raspadura hasta con fuertes dolores en los dientes.

Hasta que un día las cajas de cartón se convirtieron en televisores, las barbies en presentadoras de televisión y los peluches en los protagonistas; Marcela era la espectadora quién con un control remoto invisible daba aviso de su intención de cambiar el canal, mientras Lorenzo preparaba canal a canal rápidamente una nueva programación para satisfacer a su espectadora, para luego reír a carcajadas sin cesar de las ocurrencias que sólo en segundos se podían ocurrir.

Hasta que un día un pocillo se convertió en medidor de leche y un balde en una cantina, entonces se daba inicio a la venta de leche, carne, pan, y todo lo que pudieran recordar de la tienda del barrio.
Hasta que un día ellos se convirtieron en super héroes y lucharon contra monstruos invisibles que amenazaban la vida de la tierra.

Hasta que un día el armario de su habitación se convirtió en una gran montaña de donde se lanzaban y aterrizaban en el cómodo y ya algo destrozado colchón.

Hasta que día el borde de los muebles se convirtieron en la cuerda floja de un circo, donde quién llegaba al otro extremo merecía el titulo de ganador.

Hasta que un día el patio de la casa se convirtió en la más grande pista de obstáculos que podían imaginar.

Hasta que un día el lavadero se convirtió en pozo de los deseos donde ganaba quién más monedas recogiera y otras veces en mar para sus juguetes.

Hasta que un día una vela se convirtió en una frondosa fogata, donde se asaban los más ricos malvaviscos.

Hasta que un día……………..mi hermana y yo…………..simplemente amamos los días de mucha lluvia..

……………………………………………………………………………………………………..FIN

Calificación: 

Promedio: 5 (1 voto)
Para votar debes registrarte

Nana28

Biografía:

Mamá de dos niños que hace de todo para poder trabajar desde casa y que ama escribir cuentos e historias para chiquitos.

Artículos relacionados del blog de expertos

Añadir nuevo comentario

Campos Badbot
Si ve estos campos, algo está mal.